domingo, 7 de mayo de 2017

Inglés tenía que ser.



Hace unos días me encontraba en el comedor de un hotel de Menorca a la hora del desayuno. 
Me las prometía muy felices, pero tras esperar un buen rato que unas jubiladas inglesas dejaran de una puñetera vez la cafetera, para poder hacerme yo el mío, decido trasladarme al tostador y meto mis dos rebanadas de pan de molde. 
Pero como lleva varios de minutos el pasar por el interior de la tostadora hasta salir por el otro lado,  pues en esa espera miro hacia la cafetera y la veo libre, ¡¡mi oportunidad!! Se han ido las inglesas, salgo corriendo y pongo la taza para que vaya cayendo el café.
 En ese momento imagino que las tostadas están a punto de salir del endemoniado túnel, y que el caudal del café se detiene cuando ha caído la cantidad justa, así que abandono la cafetera y me voy a la tostadora. Al llegar frente a ella  me encuentro a un inglesote gordinflón de pantalón corto, piernas blancuzas y peludas con sus  calcetines puestos, metiendo también sus tostadas, (en el túnel caben cuatro), lo miro, me mira... Y sale la primera tostada, (es decir, una mía), y él va rápidamente y la trinca. 
Pues sin pensarlo dos veces le doy un manotazo y recupero mi tostada. Me mira sorprendido, pero con gestos trato de hacerle entender que esa tostada es la mía, y la siguiente también. Le puse cara de pocos amigos y le dejé bien claro que esas no se las comía él.

Por Gibraltar paso, Gibraltar no podré recuperarlo, pero que por mis pelotas la tostada no se la iba a zampar el Reino Unido.

martes, 17 de enero de 2017

Europa


 Siempre hubo un juego geográfico en política internacional que fue cien por cien estándar, sin embargo nunca se habló de él con la suficiente definición.

 El instinto de cualquier gobernante casi siempre fue el de imperialista, sin embargo, en este siglo y sobre todo en las últimas décadas, llevar a cabo la invasión de países vecinos no es tarea  sencilla debido a las asociaciones de países, derechos internacionales, antimilitarismo, etc. Así que ahora se utiliza un juego a la inversa, es decir, si no puedo hacerme más grande, divido a los otros para que sean más pequeños, e igualmente me convierten en más grande.
Si cualquier país que no sea el mío se divide, mejor; así que trataré de apoyar ese separatismo, pero si eso ocurre en el mío, trataré de pedir ayuda internacional para evitarlo mediante pactos, (este es el mecanismo).

 Recientemente los ingleses han decidido separarse de Europa, lo cual es normal, dado que ellos nunca tuvieron un sentimiento europeo ni se les ha dejado liderar a la unión europea. 
Posiblemente esto mejore el funcionamiento de Europa y le aporte más ventajas en cuanto a la conciencia europea y su desarrollo en general, puesto que ha sido un país generalmente extorsionador en las medidas acordadas por el resto. Y ahora no importa los motivos que ellos aleguen, ha ocurrido y eso es todo.

Sin embargo, podría pasar algo realmente trágico, el recién nombrado presidente de EEUU, Donald Trump, ha empezado una campaña de desprestigio a Europa, justificando la salida de Inglaterra de la comunidad europea, alegando cuestiones de inmigración en territorio británico.
 En realidad las razones son insustanciales, de lo que se trata es de desprestigiar a Europa, para lo que ahora se servirá de Inglaterra, que siempre fue un fiel colaborador norteamericano. También manifiesta que la OTAN está obsoleta, lo cual es cierto, puesto que se fundó para crear un bloque anticomunista en Europa, el cual ya no existe. 
Hasta ahora la OTAN, entre otras cosas y adicionalmente ha servido de catalizador europeísta, una fijación más y soporte de la unión.
Pero si hasta ahora ese tratado militar le sirvió a EEUU para su influencia en el viejo continente, posiblemente ahora esa fijación y soporte le moleste para sus planes de la destrucción europeísta.

 Europa, ahora más que nunca necesita su unión.