viernes, 2 de marzo de 2012

El encuentro








Todos sabemos que hay un momento muy importante en nuestras vidas, el momento de pasar una entrevista de trabajo, incluso hay gente especializada que te prepara para ello, algo por lo que incluso estamos dispuestos a pagar.

Pero pocas veces no detenemos en darnos cuentas, que estas "entrevistas", las pasamos cada día, cada día se nos evalúa, se nos aprueba o se nos suspende; cuando se nos aprueba sentimos la felicidad, y si nos dan una nota alta, entonces sentimos la gloria, pero por lo general, ese examen diario es mucho más exigente que el de la entrevista de trabajo, generalmente, si se pasa, se pasa con la nota mínima, por eso tenemos tantos "conocidos", y tan poco buenos amigos.

A lo largo de la vida, hemos tenido muchos de estos suspensos, y en estos, ni tan siquiera te dan la opción del examen de septiembre, porque no existe un protocolo previsto para ello, aquí las decisiones son absolutistas, despiadadas, carentes de generosidad; se pasa, o no se pasa, sin derecho a explicación, somos unos verdaderos dictadores, y rozamos en la tiranía con quien no nos gusta.

Pero hay un escenario mucho más interesante dentro de este mecanismo selector, y del que pueden "saltar chispas", cuando el examen es mutuo y preparado el encuentro con antelación, entre dos personas que nunca antes se vieron. Es como estar en medio de un cuadrilátero, muy bien iluminado y definido, con unos focos muy potentes, donde nada se perderá de vista, cada movimiento será estudiado por el rival, cada mirada, cada pensamiento, cada palabra......Y como resultado, podría salir el más estrepitoso y doloroso de los resultados, acabando en caos, para uno o el otro, o quizás para los dos; pero también puede salir el mejor de los resultados, ¡el triunfo!, el más grande, ese que roza el cielo y las estrellas, y ese solo puede ser uno y solo uno, el que acaba compartido por los dos, ¡el hombre y la mujer!.

11 comentarios:

  1. pero como dices en la mirada, en una entrevista o en una cita con una mirada se pueden decir mucho, cosas que no se pueden explicar con palabras, decepción, encanto, no hace falta decir más, lo demás es puro tamite. Ana

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    1. LLevas razón, Ana. Gracias por tu aportación

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  2. Pensado así da un poco de miedo...como el estreno de una obra de teatro....pero tienes mucha razón!!. Muy bonitas tus palabras, como siempre :)

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  3. Gracias, Amparo, esto solo es detenerse en las pequeñas grandes cosas.

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  4. STELLA MARIS SAMMARTINO3 de marzo de 2012, 0:08

    Me encanto.....como siempre......son siempre buenos SAlva.....te felicito.....un abrazo !!

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  5. Ese es el riesgo de una cita a ciegas.Se fantasea tanto, se preparan tanto los detalles para que todo salga según lo imaginado, que la realidad nunca está a la altura de nuestras espectativas, y aquí también el suspenso puede que no tenga la oportunidad de Septiembre. Eres un prestidigitador de las palabras.¡Muy bueno! -R-

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    1. -R-, hay que ser optimista y confiar en salir del primer examen, sobre todo cuando previamente se preparó bien. Gracias,eres un cielo. Bss

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  6. Hay que ser uno mismo y arriesgarse SIEMPRE. Pero sobre todo vivir el momento, relajarse y disfrutar. Sara.

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  7. Sara, eso que dices es una aplastante verdad, al menos nuestra verdad.

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  8. Me hiciste recordar ...

    Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.
    No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
    Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
    Tú eres tú y yo soy yo.
    Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
    Si no, no puede remediarse.

    Fritz Perls

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